Robots sexuales. ¿Compañeros, amigos, parejas o amantes?

by iat20
robots sexuales

¿Llegará el día en que las personas prefieran interactuar con robots antes que con otros seres humanos? ¿Veremos en un futuro a hombres y mujeres pasear por la calle con sus novios o novias robóticas? El caso es que ya existen diversas compañías que se dedican a la fabricación de robots sexuales. Pero, ¿qué es realmente un robot sexual? ¿Cuáles son los motivos sociales que abren las puertas a esta industria? En este artículo profundizamos más sobre este tema delicado que ya levanta cierta polémica.

¿Qué es un robot sexual?

El primer problema a la hora de definir un robot sexual es que realmente no existe una definición universalmente aceptada. Podríamos decir que los robots sexuales serían aparatos electrónicos cuyo objetivo es ofrecer estimulación sexual a una persona. Sin embargo, ¿acaso no no podría ser esta la definición de un consolador o un vibrador?

El concepto de robots sexuales, tal y como se plantea de cara al futuro va un poco más allá. En este sentido, los podríamos definir como robots antropomórficos dotados de inteligencia artificial, con la capacidad de ofrecer placer y satisfacción sexual a una persona.

Sin embargo, de nuevo la definición podría quedarse corta. Los robots sexuales de nueva generación no se limitan exclusivamente al ámbito sexual. Los fabricantes buscan que sean algo más que amantes. Existen muñecas sexuales que solo lo son en su “modo nocturno”, mientras que por el día pueden conversar, hacer compañía e incluso hacer alguna tarea doméstica simple.

Entonces, ¿es lo mismo un robot sexy que un robot sexual? ¿Un robot, por el hecho de resultar atractivo estéticamente y poder brindar placer sexual, ya es un robot sexual sin tener en cuenta el resto de funciones que puede realizar?

Por otro lado, ¿estos robots son solo un juguete sexual? Estos se definen como aquellos objetos de uso primario para la estimulación de los órganos genitales humanos. Sin embargo, los robots sexuales actuales cuentan con inteligencia artificial y son capaces de interactuar e incluso entender las emociones humanas gracias al aprendizaje automático.

Los creadores de estos robots sexuales niegan categóricamente que sean muñecos sexuales con microchips. Tal y como señala Ricky Ma Tsz Hang, creador de la muñeca Mark 1, ofrecer satisfacción sexual es solo una de las posibilidades de estos robots, pero además pueden realizar tareas como cuidar de un anciano o preparar la merienda a un niño.

¿Es lo mismo un robot sexy que un robot sexual? ¿Un robot, por el hecho de resultar atractivo estéticamente y poder brindar placer sexual, ya es un robot sexual sin tener en cuenta el resto de funciones que puede realizar?

Por lo tanto, la definición de robots sexuales parece quedarse muy corta en todos los ámbitos. Los futuros robots sexuales no son juguetes sexuales con apariencia humana. El objetivo es que se conviertan en compañeros, amigos, parejas o, en definitiva, un apoyo para aquellas personas con dificultad para encontrar novia/o o cuya vida social está marcada por la soledad.

¿Por qué aparecen los robots sexuales?

robot sexual

¿Cuáles son los motivos que provocan la aparición de esta rama de la robótica? Si nos quedamos en la superficie de la cuestión, y evitamos hacernos preguntas al respecto, podríamos decir que se trata de una decisión tomada en los despachos de las empresas. Claro, pero debe haber una razón, y esta no es otra que la existencia de demanda.

Uno de los países donde el uso de robots está más extendido es en Japón, como ya vimos en nuestro artículo sobre robótica japonesa. El país nipón es uno de los grandes pioneros en la fabricación de robots industriales, de servicios o acompañamiento. Y, por supuesto, también en el caso de las sexual dolls o robots sexuales con apariencia femenina.

Entre los motivos para la creciente demanda de este tipo de productos en Japón están las peculiares características de la sociedad japonesa, marcada por la escasa interacción social, el aislamiento individual, la dificultad para encontrar pareja o el envejecimiento de la población.

Sin embargo, no son hechos exclusivos del país nipón, ni mucho menos, sino que también afectan a otros países desarrollados. Por ejemplo, En Estados Unidos, más de la mitad de las personas con edad entre 18 y 34 años no tienen pareja estable. Esta proporción no llegaba a un tercio de la población hace apenas 10 años. Tanto los hábito sexuales como las formas de relacionarse están cambiando.

La despersonalización y el individualismo se erigen como factores clave en el cambio de este paradigma en las relaciones humanas. Los datos también dicen que 1 de cada 4 personas en Norteamérica con edades comprendidas entre los 18 y 30 años no han tenido relaciones sexuales en el último año (y no por voluntad propia). No tenemos los datos sobre otros países desarrollados, pero podrían ser muy similares.

Por otro lado, el desarrollo de esta industria se está cimentando sobre una base sexista que establece al hombre como el más necesitado de obtener compañía o satisfacción sexual. La mayoría de robots sexuales producidos por empresas como RealDoll, Orient Industry o KanojoToys son femeninos, mientras que los masculinos se limitan a prototipos que se pueden contar con los dedos de las manos.

En Estados Unidos, más de la mitad de las personas con edad entre 18 y 34 años no tienen pareja estable. Esta proporción no llegaba a un tercio de la población hace apenas 10 años.

Aislamiento, soledad, obligaciones laborales, dificultad para encontrar pareja por timidez o falta de tiempo, o simple morbo y curiosidad. Son algunos de los motivos que han dado pie a la aparición de una industria que ya tiene sus primeros modelos en el mercado.

Ejemplos de robots sexuales femeninos en 2020

Los robots sexuales femeninos son mayoría. Existen varios modelos de robots con apariencia femenina que ya están en el mercado, y muchos otros que todavía están en desarrollo. A continuación vemos algunos de los que más impacto han causado por su parecido con una mujer de carne y hueso.

Harmony Robot

Harmony es una robot sexual femenino creado por la empresa estadounidense Realbotix. Se trata de un modelo a tamaño real que puede realizar gestos como pestañear, mover los ojos o el cuello. Además, puede hablar y está dotada de inteligencia artificial para aprender sobre las preferencias de su dueño.

Esta robot con acento escocés es uno de los modelos más avanzados que ya están en el mercado y tiene un precio que oscila entre los 8.000 y 10.000 dólares.

Mark 1

Es una muñeca sexual femenina diseñada por Ricky Ma Tsz Hang, un diseñador de Hong Kong. Seguramente no le gustaría que le llamásemos “muñeca sexual”, ya que ese no era realmente su objetivo al crearla, sino que buscaba crear un robot con apariencia y comportamiento humano en todos los ámbitos posibles.

Según su creador, ha cumplido un sueño de la infancia. Para ello ha utilizado piel de silicona sobre un exoesqueleto realizado con una impresora 3D. Aunque no ha confirmado nada al respecto, lo cierto es que tiene toda la pinta de haberse inspirado en la actriz Scarlett Johansson, ya que el parecido resulta más que evidente.

Samantha

Samantha es un robot acompañante con apariencia de mujer diseñado por el experto en nanotecnología Sergi Santos. Su piel está hecha de TPE y cuenta con características físicas de un ser humano.  Sus ojos son verdes o azules, su cabello castaño, pesa 40 Kg y sus medidas son de 90-55-90.

Este robot tiene tres modo de funcionamiento: familiar, romántico y sexual. En este último incluso es capaz de llegar al orgasmo. Sin embargo, el gran avance que persigue su creador es que tenga un comportamiento aún más humano. De hecho, está trabajando en una versión más avanzada que pueda negarse a satisfacer a su dueño si detecta actitudes desagradables o poco éticas.

Emma

Emma es un robot diseñado por la empresa china AI-AI Tech que está causando verdadero furor entre los hombres de mediana edad del país asiático.

Entre las razones de su éxito está su apariencia sorprendentemente humana. Pero hay muchos otros aspectos que la hacen a nuestra imagen y semejanza. Su tacto, o incluso el olor corporal recuerdan a un ser humano. Incluso, su temperatura corporal es de 37ºC, como la de cualquier persona. Se comercializa por poco más de 3.000 euros.

Roxxxy

Está considerada como la pionera entre los robots sexuales mujeres. Fue lanzada en el año 2010 y provocó una polémica con los fabricantes de muñecas hinchables. Obviamente, los fabricantes de muñecas hinchables se dieron cuenta de que sus artilugios no podían competir con Roxxxy, una robot de aspecto humano de 1,73 m. de altura y 54 Kg de peso, dotada con un esqueleto articulado y una vagina artificial.

Ejemplos de robots sexuales masculinos en 2020

Hay estudios que señalan que el 90% de los clientes de robots sexuales son hombres que buscan robots de apariencia femenina. Paradójicamente, entre las mujeres que conforman el 10% restante también existe una predilección por las robots de sexo femenino, ya que les ofrecen mayor confianza y seguridad a la hora de satisfacer su curiosidad.

Por ello, los robots sexuales masculinos son minoría. De momento solo se conoce un modelo avanzado, Henry, que haya salido al mercado y, aunque se supone que hay más en desarrollo, existe un gran silencio al respecto.

Henry

Henry es un robot pareja que podría dejar en ridículo a muchos hombres. Es atractivo, inteligente, romántico y una máquina en la cama, nunca mejor dicho. No hay muchos hombres que reciten poemas hoy en día, y menos aún que puedan cambiar el tamaño de su pene al gusto de su pareja.

El robot Henry se puede manejar a través de una aplicación móvil y su precio oscila entre 9.000 y 12.000 euros. De momento es la única alternativa entre los robots sexuales para mujeres, al menos si hablamos de máquinas dotadas con inteligencia artificial.

Peligros y daños que pueden causar los robots sexuales

La aparición de los robots sexuales ha dado lugar a la aparición de polémicas, y es probable que se intensifiquen en el futuro, cuando su penetración en el mercado sea mayor.

Los principales sectores críticos acerca de los robots sexuales afirman que solo buscan producir una ilusión, un engaño que puede llegar a provocar daños morales. Los fabricantes afirman que un robot novia o novio es la solución para aquellos que no tengan un compañero/a en su vida. Sin embargo, las voces contrarias a estas máquinas afirman que las relaciones de pareja se basan en la comprensión, la intimidad, el apego o la confianza mutua, algo que estos robots nunca serán capaces de ofrecer.

Otras de las críticas surgen a causa de los usos o aplicaciones que se les pueden dar a estos robots. Por ejemplo, en China o Japón ya existen robots sexuales programados para crear un escenario de dominación o violencia sexual.

Asimismo, algunos investigadores creen que al avance de este tipo de robots también puede dar lugar a frustraciones, por ejemplo los robots que se niegan a satisfacer a su dueño si este no procede de la forma adecuada. Por ejemplo, un modelo de robot Samantha fue golpeado por un hombre en Linz, Austria, hasta acabar con sus piezas rotas.

Las opiniones contrarias a estas máquinas afirman que las relaciones de pareja se basan en la comprensión, la intimidad, el apego o la confianza mutua, algo que estos robots nunca serán capaces de ofrecer.

Y la cosa todavía puede ir mucho más allá. Por ejemplo, en el caso de los robots sexuales con apariencia de niños. Muchos consideran a estos robots como una forma de cometer delitos y perversiones sexuales penadas por la ley con total impunidad, al menos hasta que no existan leyes que los prohiban. Por ejemplo, uno de los diseñadores de este tipo de robots en Japón es un pedófilo reconocido, quien empezó a fabricar este tipo de robots para no volver a hacerle daño a un niño. Muy creepy.

Las cuestiones éticas y morales que suscita el uso de los robots sexuales son muy complejas y difíciles de valorar dado que es una industria muy poco desarrollada y que queda fuera de la normalidad. ¿Qué consecuencias puede tener en el cerebro humano la relación con un robot? ¿Cómo afectaría a sus relaciones con el resto de humanos? ¿Y si en el futuro se pudieran construir robots sexuales a imagen y semejanza de famosos, o peor aún, de amigos o incluso familiares?

También está el tema de la seguridad. ¿Qué pasa si un ser humano besa a un robot y se intoxica por los componentes de sus materiales? ¿O si un robot sexual, dotado con más fuerza que un humano, pudiera llegar a lesionar a su dueño durante la práctica sexual? ¿Podrían llegar a ser hackeados y usados para espiar a la persona? ¿Quién puede tener acceso a los datos que los robots almacenan sobre sus dueños?

Los robots sexuales ya están aquí y debe haber leyes que los regulen. Sin embargo, todavía no hay nada al respecto. Uno de los motivos que aducen algunos expertos es que estos robots no se investigan porque a las propias agencias gubernamentales o a los profesionales del sector jurídico les da pudor. El sexo nunca ha dejado de ser totalmente un tema tabú, y más aún cuando se centra en una variante que para la gran mayoría de personas resulta anti natura.

El futuro de los sexbots

¿Cómo cambiará la percepción de la sociedad hacia los robots sexuales? ¿Llegará algún momento en que serán aceptados?

Hace años, muchas personas que se sentían atraídas por otras de su mismo sexo se sentían avergonzadas y ocultaban su orientación sexual. Hoy en día todavía sigue ocurriendo, sobre todo en determinadas culturas, pero en menor medida que hace unas décadas.

Del mismo modo que ha aumentado la aceptación de las personas homosexuales, también podría ocurrir lo mismo con la digisexualidad. Es decir, que llegue un momento en que las relaciones sentimentales o sexuales con robots también estén socialmente aceptadas, al menos de forma general.

Quién sabe si el día de mañana un amigo te puede presentar como su nueva novia a un sexbot, o que las personas prefieran la compañía de un robot sumiso a la de un ser humano racional. Sí, es algo que a la mayoría todavía nos parece ciencia ficción, pero no lo es.

Y tú, ¿qué opinas sobre el tema? ¿Crees que el uso de robots sexuales puede tener su parte positiva o estás totalmente en contra de su uso?

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